Hace mucho, mucho pero mucho tiempo, los antepasados mas grandes de las actuales abejas, polinizaban toda la tierra. Todavía no existían los humanos, pero los dinosaurios grandes y pequeños, poblaban los continentes, había todo tipo de plantas y el aire era purísimo.
Para ayudar a las abejas, un grupo de pequeñísimas criaturas -los Duddos-, todos los días montaban los peludos cuerpos rayados y volaban juntando semillas exóticas, raras, deseadas. Las abejas llenaban sus patas de polen, y los Duddos trasportaban las diminutas semillas, y las plantaban en lugares diferentes. Así, lograban que cada rincón de la tierra estuviera repleto de comida, frutos, y flores.
Los tiempos fueron cambiando, y por calamidades del ecosistema, y maltrato de los hombres, muchos animales fueron desapareciendo y otros evolucionaron. Las abejas se hicieron mas pequeñas (de esta manera podían evadir las flechas, los disparos de las guerras, las bombas y los cachetazos de los seres humanos). Los Duddos se hicieron mas grandes y fuertes (y así pudieron transportar mas semillas)…
… pero vivieron escondidos y silenciosos durante mucho tiempo hasta que el desastre real llegó: miles y miles de abejas comenzaron a morir en medio de su trabajo diario. Grandes aves de metal (avionetas) sobrevolaban el cielo rociando veneno. Los humanos creían que rociando veneno matarían todos los insectos que se comían y contaminaban sus plantas, pero lo que no sabían que es estaban envenenando su propia comida, y matando a las preciosas abejas.
Los Duddos todavía son recolectores de semillas, pero también protectores y amigos de las abejas. Aman a esos insectos peludos, y los acompañan en la importante tarea diaria de continuar con la vida de las diferentes plantas. Luchan por protegerlas, y muchas veces hacen pequeños refugios entre los cultivos para que a la hora del rocío venenoso, ellas puedan esconderse.
¿Sabes como conocemos todo esto? los Duddos nos regalaron su historia pero nos pidieron dos grandes favores: que plantemos muchas plantas: flores de todo tipo, y alimentos. Flores para compartir el polen con las abejas, ellas no solo permiten la reproducción de las plantas, sino que se alimentan del rico polen y nos regalan la miel. Y plantas